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Este lugar es diferente, es especial. Los otros no quieren hablar de ello porque les asusta. Pero nosotros lo sabemos, lo sentimos.

jueves, 17 de agosto de 2006

Poseidón

Poseidón, un crucero de lujo, vuelca tras recibir el impacto de una gigantesca ola. Un grupo de supervivientes decide subir hasta el casco del barco antes de que éste se hunda.

Una peli de catástrofes. Punto. Con Josh Lucas en el papel de "guaperas que tó le sale bien", Kurt Russell en el papel de "sigo siendo más duro que las peladillas", Richard Dreyfuss en el papel de arquitecto homosexual (con pendiente en la oreja incluído) y una troupe de secundarios que incluye a la cantante de los Black Eyed Peas. Se agradece que Wolfgang Petersen no haya querido alargar la película artificialmente con discursos ni historias de amor: la peli empieza, y llega la ola y lo manda todo a tomar por culo. Y a partir de ahí, los protagonistas (con un rasguño en la frente, claro), ala, p'arriba.

Los efectos visuales (cortesía de la Industrial Light + Magic), brutales, increíbles. La simulación del agua es casi casi perfecta (gracias al nuevo pipeline, Zeno, y a los nuevos algoritmos). En 4 o 5 años la podrán hacer perfecta.

Que si te gustan las pelis donde las cosas explotan porque sí, y se hunden, y la gente grita, pues tira a verla.


Escuchando: michael giaccino - booneral.mp3

 
Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.