<body><script type="text/javascript"> function setAttributeOnload(object, attribute, val) { if(window.addEventListener) { window.addEventListener('load', function(){ object[attribute] = val; }, false); } else { window.attachEvent('onload', function(){ object[attribute] = val; }); } } </script> <div id="navbar-iframe-container"></div> <script type="text/javascript" src="https://apis.google.com/js/platform.js"></script> <script type="text/javascript"> gapi.load("gapi.iframes:gapi.iframes.style.bubble", function() { if (gapi.iframes && gapi.iframes.getContext) { gapi.iframes.getContext().openChild({ url: 'https://www.blogger.com/navbar/8637523?origin\x3dhttp://nivel426.blogspot.com', where: document.getElementById("navbar-iframe-container"), id: "navbar-iframe" }); } }); </script>

Este lugar es diferente, es especial. Los otros no quieren hablar de ello porque les asusta. Pero nosotros lo sabemos, lo sentimos.

sábado, 15 de julio de 2006

Superman returns

Tras una ausencia de varios años, Superman regresa a Metrópolis. El mundo ha cambiado, ha aprendido a vivir sin él, igual que Lois Lane, con otra pareja y un niño. Lo que no sabe es que Lex Luthor, recién salido de prisión, tiene un plan para acabar con el Hombre de Acero de una vez por todas.

Lo primero es lo primero: los títulos de crédito (igualitos, salvo los fondos, a los que crearon R/GA en 1978) con la música de John Williams de fondo, te arrugan las pelotas de emoción. En cuanto a "ingredientes" de una peli de Superman, están todos, y son efectivos en sí mismos (la gente aplaude en el cine cuando Superman hace su primer rescate). Kevin Spacey resulta menos payaso que Gene Hackman, sin embargo todavía creo que le sobra un punto de histrionismo: hubiera sido mucho mejor un personaje igual que Lionel Luthor (en Smallville). Lois Lane, preciosa, pero a Kate Bosworth le faltan un par de añicos y un punto de mala leche para hacer de Lois Lane, vaya pareja de pastelosos, ella y Clark Kent, por Dios, qué ataque de azúcar me da de pensarlo. El personaje de Kitty Kowalski pues sobra, por Dios qué asco de tía pija, pudiendo tener Luthor a cientos de supermodelos de veinte años...

Otro defecto de la película es lo que hace Luthor, su plan malvado, pero el defecto es culpa de Superman, veamos: tenemos a un zagal más bueno que el pan, invencible salvo por la kriptonita. No es alcohólico como Iron Man, ni huérfano (bueno, sí) como Batman, ni atormentado por su alter ego como Hulk. Es el chico perfecto que todas las madres quieren para sus hijas. De modo que, o el malo de la peli pilla kriptonita (o es de kriptonita) o no hace una mierda. Y claro, eso hace que ciertas partes de la película sean previsibles. Esperaba yo que Brian Singer le imprimiera un estilo "X-Men", pero es que a Superman no se le puede hacer eso, es demasiado perfecto para meterle problemas encima, joder, si ni se tiene que afeitar todos los días.

Excelente trabajo de Brandon Routh como Superman/Kal-El/Clark Kent.

No obstante, se disfruta en el cine, la verdad.

Atentos al cameo de los dos guionistas en el museo (lo sé, soy el único de Murcia que los conoce de vista), y a Ian Bliss (Bane en la trilogía de Matrix) como el piloto de la lanzadera.


Escuchando: jamiroquai - deeper underground.mp3

 
Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.