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Este lugar es diferente, es especial. Los otros no quieren hablar de ello porque les asusta. Pero nosotros lo sabemos, lo sentimos.

jueves, 18 de agosto de 2005

Tango y Cash

Ayer por la noche, después del fútbol (a medianoche), pusieron "Tango y Cash". Una de esas películas (junto con "Cobra") que repiten todos los años para rellenar horario. Una de esas películas que se nota que están hechas en los años 80, más que nada por los pelos que llevan las chicas (doy gracias por no haber nacido en 1965) y las gafas de sol que llevan los tíos (sin contar las canciones como "Don't go"). Una película de acción todo lo estúpida que quieras, violenta, con guión cutre pero ¿qué coño importa? Es como decir que te compras la Playboy para leer los artículos (que dicho sea de paso, son de lo peor). Esta peli se ve para ver al Stallone de traje y marcando músculos y al Kurt Russell con su supertupé ochentero y sus botas de vaquero. Para ver a los dos repartir leña (como dice Cash: "le sacamos la verdad a hostias" juas juas juas) y pegar tiros. Para ver explosiones. Para oír a Stallone hacer chistes malos (la escena de la ducha). Para ver el reparto de secundarios (cojonudo Brion James como "el cocopera").
La pijá de reír. A ver si un día de estos reponen "Alerta máxima" de Steven Seagal.


Escuchando: guns 'N' Roses - Sympathy for the devil.mp3

 
Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.