La memoria de los muertos
Un chip Zoë es un microcircuito biológico que se implanta en el cerebro de una persona antes de que nazca, y que graba todos sus recuerdos. Al morir, un montador edita la información para crear una "rememoria", una película para que la vean sus seres queridos.
Alan es el mejor montador del mundillo. Se ocupa de editar rememorias de personas que otros montadores rechazan por tener recuerdos perversos. La personalidad de Alan, fría y distante, comienza a cambiar cuando está montando los recuerdos de un abogado de EyeTech, la empresa que fabrica el chip, y encuentra una imagen relacionada con sus propios recuerdos de infancia que han estado atormentándole toda su vida.
Al fin después de alquilar 4 pelis seguidas que han sido un truño, algo decente. El director novel Omar Naïm ha creado una película que se podría llamar ciencia-ficción (lo único que la distingue del "presente" son los chips) y que demuestra cómo se puede crear una película chula sin efectos visuales. Por medio de la soberbia interpretación de Robin Williams se plantea una pregunta cojonuda: ¿cómo cambia tu vida cuando sabes que están grabando TODO lo que haces?, el guión desarrolla la vida de un montador y cómo cambia la sociedad para adaptarse al implante Zoë, con un final y un par de giros (verosímiles gracias a Dios) que aportan más interés al filme. Añade al lote una preciosa Mira Sorvino y Jim "Jesús de Nazaret" Caviezel y tienes una película de las que te dejan con buen sabor de boca.
Escuchando: mecano - 1917.mp3


1 Comentarios:
Ésta la vi yo hace unas semanas que me la bajé y me gustó bastante. Entretenida, sí señor. Y te hace pensar
15/8/05, 19:46
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