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Este lugar es diferente, es especial. Los otros no quieren hablar de ello porque les asusta. Pero nosotros lo sabemos, lo sentimos.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Lesbian vampire killers (Sitges 09)

Dos amigos, uno que acaba de perder su trabajo, y otro al que su novia ha vuelto a dejarlo, deciden hacer un viaje de fin de semana a un pueblo elegido al azar. Al llegar al pueblo, el vicario comienza a contarles historias sobre una vieja maldición que pesa sobre las chicas del pueblo...

Ahem. Es que me ha parecido tonto poner que las chicas del pueblo a los 18 se vuelven vampiras lesbianas. Dios mío, es que lo es. Pero que por cachondeo no sea, que gracias al personaje co-protagonista, pasas un rato bastante divertido con la película. Además, si alguien entra a ver una película con este título ¿qué espera?


Parte IV del maratón. 1 de la madrugada. Hambrientos. Después de tragarnos un puñado de cortos (incluyendo "Old number seven", de John Fallon: "Hola Sitges, ¡dos cervezas por favor!"). Se nos iba ya la olla. Salimos a las 4 de la mañana y me encuentro un caracol en la puerta del Meliá. Surrealista.


Escuchando: Coldplay - clocks

 
Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.