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Este lugar es diferente, es especial. Los otros no quieren hablar de ello porque les asusta. Pero nosotros lo sabemos, lo sentimos.

lunes, 9 de junio de 2008

Indiana Jones y el Reino de la calavera de cristal

Ahí es cuando se te empiezan a arrugar las
pelotas de la emoción.
Indiana Jones, tras escapar por los pelos de un secuestro por parte de agentes soviéticos que buscan un misterioso artefacto, conoce a un joven rebelde que le propone un trato, le ayuda a encontrar a un viejo profesor amigo suyo y éste le ayudará a encontrar la mítica calavera de cristal de Akator.

Vamos a dejar clara una cosa: NO es "La Última Cruzada". Yo hubiera sacado a sir Sean Connery de su castillo escocés a hostias y lo habría obligado a salir en la película y el mundo habría sido un lugar mejor para vivir. Aparte de eso, la película es entretenida. Da 3 pijos que Harrison Ford esté viejo. Sigue siendo Indiana Jones. Auténtico que te cagas. Shia LaBeouf da menos grima de lo que yo suponía, joder, es que parece que al chaval le ponen a veces papeles para que el mundo lo quiera quemar en la hoguera; pero creo que con un par de pelis adecuadas, puede ser tragable, no como otros. Bueno, y Karen Allen, esa química con Indy, Dios mío... si es que es la mujer de su vida (y eso se vé en la peli). El humor, en su justa medida (agradezco que LaBeouf no haga de payaso, la verdad) y las escenas de acción no están mal, un pelín más fantasiosas que las anteriores películas (hay que lucir efectos visuales), pero con su ración de puñetazos a palo seco (cosa que siempre se agradece) e incluso una pelea de esgrima entre Mutt y la bella y mortal agente (oig) de Stalin Irina Spalko.

Como fallo gordo (alguno debía tener), el MacGuffin, lo siento pero la susodicha calavera de cristal y todo lo que la rodea (no digo lo que es para no joder el final) me parece muy traída por pelos (eh, George Lucas, eso no te lo perdono, si te veo te la chupo igual, pero con menos gusto). ¿Y lo bonito que hubiera sido La Atlántida, Shangri-La, Babilonia, yo qué sé...? Y bueno, la música de John Williams, no se ha sacado nada nuevo de la manga. En fin.

A verla al cine en modo "hola, vuelvo a tener 14 años".

 
Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.