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Este lugar es diferente, es especial. Los otros no quieren hablar de ello porque les asusta. Pero nosotros lo sabemos, lo sentimos.

martes, 15 de febrero de 2005

Sky Captain y el Mundo del Mañana

Una de las grandes sorpresas del año 2004. Bebiendo de las fuentes de antiguos seriales, "Buck Rogers", "Indiana Jones", y completando con homenajes a clásicos como "La Guerra de los Mundos" y "King Kong", el director novel Kerry Conran ha conseguido un producto visualmente espléndido, agradable a la vista y al oído, dulce sin ser empalagoso (oig, fijaté). Mucho se ha hablado de que la película está rodada enteramente en pantalla azul, con todos los fondos creados por ordenador. Es cierto, pero a diferencia de por ejemplo "La Guerra de las Galaxias Episodio II. El Ataque de los Clones", pasados unos minutos te olvidas de que estás viendo un efecto especial tras otro. La escena donde Polly Perkins entra al Radio City Music Hall y se ve su vestíbulo, piensas que es precioso (un lujo de cine, no como el ZigZag), pero no "un efecto especial precioso". Si la película se hubiera rodado con decorados, no hubiera habido demasiada diferencia.
La película comienza casi directamente con acción, sin detenerse en forjar una historia para los personajes, que son "dibujados" muy por encima, y sólo en el último tercio parece que se le va la mano al director, que parece que la película pega saltos de un estilo a otro (al menos al final del todo se estabiliza).
Se puede decir de la historia que es típica: héroes valerosos, mujeres guapas y en apuros, y malo empeñado en destruir (o dominar) el mundo. Pues sí, típica de serial, no vayamos a engañarnos, pero no se va a esta película esperando diálogos de John Ford o Quentin Tarantino. Visualmente, todo muy estilizado, muy "ciencia-ficción de los años 40": robots gigantes, art decó, lanzarrayos... y una banda sonora con muchas trompetas, típico de las antiguas películas de aventuras.
Jude Law con flequillo hacia el lado, actitud socarrona (qué recuerdos... Han Solo), cazadora de aviador y hoyuelo en la barbilla. Gwyneth Paltrow que parece un calco de Lauren Bacall, haciendo caídas de ojos sin parar y con unos labios rojos para hacer publicidad de L'Oreal. Bueno, bien, perfectos para el papel que hacen, ni más ni menos, con una excelente química entre los dos (que es donde, para bien o para mal, se sostiene la película), entendiéndose como química lo de estar toda la película peleándose cuando en realidad tendrían que estar saliendo juntos. Una aclaración: Angelina Jolie, su parche y sus morros salen un momentín, nada de media hora.
¿Os gustan las pelis de aventuras? ¿Indiana Jones, Los Piratas del Caribe, Metrópolis, las películas de Errol Flynn? ¿Os gustan los efectos especiales? Pues a verla. No os arrepentiréis.


Escuchando: edward shearmur - calling sky captain.mp3

 
Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados.